What a cranky grinch

Juan Pablo Rairan

y • Ene 11, 2019

En el transcurso de los días
el viejo cómodo se comía una sandía
llego un día, la bestia que lo envestía
Y organizo su despedida

– ¿Dónde estás? – pregunto la bella sandía
-estoy donde me encuentro – contesto la bestia
-En este refugio estoy y en este me quedo

Recordando los suaves giros de su infancia.
Su memoria se lleno de un blando cristal
Un copo de nieve que no pudo olvidar

Era el día 24 dijo sin dudar
Donde la cena solo era llanto y frialdad
era la hora de navidad
Y los regalos no se hicieron esperar.

La bestia se escondía entre las multitudes
Y escuchando los gritos en el silencio
Podia sentir lo que era la navidad

Unos reían, otros cantaban
y al ver a las familias juntas
De lagrimas se llenaba

-¿Porque lloras? – Le preguntaba la vieja sandía
-Lloro porque después de la soledad encontré la felicidad – Respondía la bestia

Con una sonrisa la bestia agradecía la grata compañía
Repartia la comida
Y pensaba si eso era la felicidad

-¿Que tiene en los labios la bestia? – susurraban los niños sin dudar
-Tengo una sonrisa – Contestaba la bestia
-¿Que es una sonrisa? – Le preguntaba el mas joven
-Lo que es para las flores, la sonrisa es para la humanidad

Entre un bocado y otro
Su soledad era otra historia para contar
Con las risas de los niños
Se contagiaba del
verdadero espíritu de la navidad