Un poquito de sol
Un rayo de sol
toca mi ventana
en las mañanas.
Me encanta su sutil
forma de llamar mi atención,
espera con toda su energía
hasta que lo dejo pasar.
Entra a mi habitación
y se sienta justo a mi lado,
no al frente,
no atrás;
justo a mi lado.
Tiene un perfume
con aroma a mañana
que me encanta.
No habla, pero escucha,
no lo puedo tocar,
pero me acaricia y me da calor.
Desde que tengo un poquito de sol
en mis mañanas,
le he perdido un poquito el miedo a la oscuridad
en mis noches,
pues en el túnel que entro cuando cierro mis ojos
y me quedo a solas con mi mente,
mantengo la calma
porqué sé que cuando termine la noche
habrá un poquito de sol esperándome
al final del túnel.
