Para alguien que quiero mucho
Si tuviera un corazoncito negro
te lo daría.
¡Ah! ya lo regalé,
a alguien que quiero mucho.
Si tuviera besos
te daría,
pero solo los tengo reservados
para alguien que quiero mucho.
Disculpa, me distraje;
porque en mi mente
hay alguien que quiero mucho.
Ese alguien tiene nombre propio,
es alguien que quiero,
y se llama tú.
