Quién toca mi venta
Niños,
durmiendo con la mano
en el corazón
soñando con árboles
veladores de sueños.
Gélida mirada
detiene el tiempo
y preserva el corazón,
Mantiene latiente
el terror creciente
de corredores orgánicos
explorados
a pasos sordos
debido a los
susurrantes monstruos
sin sistema digestivo
con un abreviado apetito,
consumen humanos,
por un lapsus de diversión.
