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Lo fácil que es volverse adicto a la melodía de alguien.

Amando la melodía que logra tocar el viento con su cabello y las notas de su sonrisa tiene una canción no antes vista en cualquier rutina cotidiana. No la veo, no la conozco. La escucho vagamente en mi espacio y a mi tiempo. No puedo sacar esa singular melodía cada vez que cierro los ojos haciendo un intento por escuchar mi humanidad. A cada instante me tomo el silencio para tararear su sonrisa para cantar su corte cabello a cabello. Cada persona tiene su melodía pero la tuya tan solo si la conociera la repetiría infinitamente.
Lo fácil que es volverse adicto a la melodía de alguien. | Garitma