logo

Llegas tarde tristeza

Reconozco esa forma tan peculiar de llamar a la puerta. Esos suaves golpes solo pueden ser de ti, tristeza. Sigue tocando todo lo que quieras, no quiero parecer descortés, aunque me haya arreglado para ti y me haya preparado para esperarte, ya no me quedan lágrimas qué llorar ni ideas que pensar; no hay tiempo ni un espacio en donde quedarte. Siento pena por ti y no creas que no te he pensado pues te he dejado un pañuelo justo ahí, porque sé qué es esperar a alguien al otro lado de la puerta.