La palabra clave
Llevo tiempo pensando
en cómo hacerte
el robo más hermoso
al material
más precioso que conozco.
Está guardado bajo clave
en una caja grave
en un lugar estable.
Donde los ladrones
de corazones,
jamás podrán entrar.
Tus anillos de seguridad
no te permiten responder
ningún mensaje,
ni aceptar ninguna
solicitud de amistad;
tengo tu correo, pero no puedo
enviarte cartas
y me sé de memoria tu dirección
pero una serenata no es la opción.
No aceptas un café
y la cerveza te cae mal,
no sales de día
y mucho menos de noche.
He estudiado cuidadosamente
el correcto orden
de las palabras claves
que puedan llegar
a tan encriptado
corazón.
He esperado el minuto exacto
entre el día y la noche,
en el que te pueda decir: Hola.
Entonces habré hecho trizas
tan impenetrable seguridad.
Porque te conozco
y sé
que el eslabón más débil
de toda esta cadena de seguridad
eres tú.
