Falseador de la palabra
Nunca lo diré
tendrán que torturarme.
No diré las veces que le he
hecho el amor a un libro.
tendrán que sacarme las palabras
por mis ojos.
Nunca lo diré
tendrán que torturarme.
No diré por esta boca
las veces que he besado
todas las frases que me gustan;
tendrán que ponerme en un potro
y estirarme hasta que me convierta
en hojas secas.
Nunca lo diré
tendrán que torturarme.
No diré con estos ojos
las veces que he llorado
immaginando una muerte;
tendrán que atormentarme
con agua
hasta que mis lagrimas
dejen de ser saladas.
Nunca lo diré
tendrán que torturarme.
No diré que mi mente
tiene una libertad de espíritu
aunque me tatúen en la frente
un ave vilando
para marcarme el resto de la vida,
mi mente es libre de espíritu
y leerá como quiera.
Nunca lo diré
tendrán que torturarme.
No diré a usted señor,
aunque me encierre
en una doncella de hierro;
que falseo lo que leo
nada de lo que escriban
lo leeré como me lo imaginé.
Aunque me persigas
hay más como yo
solo aquel que sepa leer
y seas un lector
será
un falseador de palabras.
