Un recuerdo imaginario
De qué me sirve haberte dado un beso
si no lo recuerdas,
ese será mi próximo poema:
Me gustaría decir que ese beso
es igual a cero,
que no sumo ni restó a mis recuerdos.
Me encantaría pensarlo
como si estuviese guardado
en mi memoria,
como un feliz de estos;
pero si mis labios no se encuentran
entre tus remordimientos
nuestro beso será
solo parte de mi imaginación.
No te pido que recuerdes
el porqué ni el cómo del beso,
solo te pido un segundo de memoria,
tal vez unos minutos, o más de unas cuántas horas;
lo suficiente para que mi beso
deje de ser un sueño
y te haga sonreír cuando dure para siempre.
