La bruja y el príncipe anónimo

Dibujo de cortometraje la bruja y el príncipe anónimo

 

Todo comienza en una noche oscura y tenebrosa. Se escucha solo el ulular de los búhos y el fuerte viento que azota las hojas de los árboles. Entre las sombras camina una mujer conocida por ser una bruja. También, entre las sombras del bosque, pasa una presencia inusual para este lugar: es un joven que pasa y al notar a esta dama entra en pánico. La bruja, por su parte, ríe a carcajadas, le extiende su mano y le enseña una manzana mientras le pregunta su nombre. El joven, asustado, ha olvidado su nombre, y la forma en que un príncipe ha de presentarse.

La bruja sonríe al príncipe y le pregunta si quiere salir con vida del bosque. El príncipe duda y responde que sí.
— Sólo si te casas conmigo —, dice.
— ¡No!— responde de inmediato — Los príncipes no se casan con las brujas—.

Al oír está respuesta, ella chasquea los dedos. De repente, la manzana que le había ofrecido comienza a crecer y se convierte en un monstruo alto y huesudo que se lanza sobre el cuello del príncipe para cortarle la cabeza.

 

El príncipe logra esquivarlo, asustado, y grita a la bruja que se casará con ella. Otro chasquido y el monstruo esquelético se convierte de nuevo en una manzana brillante en la mano de la bruja. Además, tiene ahora una poción en la otra mano.

 

Si ella bebe esa poción se convertiría en la mujer más bella del lugar, aunque él debe escoger si la bebida deberá funcionar de día o de noche.

 

Ella Le explica que si del frasco se vierte una rosa blanca, va a ser la más bella del lugar solo en el día, y así ambos podrán presumir de la belleza de ella frente a sus conocidos; y si se vierte una rosa negra, sería la más bella del lugar solo en la noche, sólo para él.

El príncipe camina de lado a lado. Toma una hoja de árbol que está en el suelo. Saca un lápiz de entre sus cosas, y sobre esa hoja escribe: “ROSA”.

El príncipe se acerca y la bruja, le muestra la hoja y le dice:

— La forma y el color de esta rosa tú te lo imaginarás, y yo te habré dado una rosa perfecta para ti; una de ojos y tinta para que seas la mujer más bella del lugar así como lo deseas. — Toma la manzana y la muerde.

La bruja sonríe y dice que ahora que son esposos, el príncipe es mucho más malvado, pero que siempre será un príncipe.

Él por su parte sonríe también, y le dice que ahora que son esposos, ella es más bella que una princesa, pero que nunca dejará de ser una bruja. Continúan su camino como esposos, perdiéndose en el bosque.

FIN

 

 

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