Amor obsolescente
Otra vez el mismo error.
Odio,
con todo mi ser,
que no tenga la autoridad
para revolcar todo el lugar
y encontrar mi objeto perdido.
He sido sistemáticamente organizado
para no perder
ni la más mínima moneda
de mi bolsillo.
Mi estómago se vuelve
un caos
cuando algo no está
cuando lo necesito,
y se agudiza aun más
cuando aquel extravío
ya me había sucedido
de la misma manera.
El amor está programado
para desaparecer después
de un tiempo, una decepción
y un minuto.
